Por los pasados nueve años, Danny Lugo ha sido una pieza clave en la preparación escénica de las candidatas de Miss Universe Puerto Rico. Como coreógrafo oficial del certamen, su trabajo ha sido fundamental para desarrollar la presencia, seguridad y proyección que cada delegada lleva al escenario.
Durante una entrevista, Lugo aseguró que el stage presence no es una cualidad exclusiva de quienes nacen con carisma natural, sino una destreza que puede desarrollarse y perfeccionarse con preparación, disciplina y ensayo constante.
Más que señalar cambios en las candidatas a través de los años, el coreógrafo destacó la evolución del propio proceso de preparación junto a su equipo.
“Como grupo y como equipo hemos reforzado el proceso, identificando los diferentes problemas que pueden surgir para resolverlos de antemano y que ellas puedan dar su 100% en escena”, expresó.
Lugo explicó que, aunque algunas candidatas poseen una presencia escénica innata, gran parte de la seguridad se construye durante los ensayos. Familiarizarse con el escenario, dominar los desplazamientos y aprender a trabajar con las cámaras son elementos esenciales para proyectar confianza.
También reconoció que los nervios forman parte natural del proceso, incluso para artistas y performers con experiencia. Sin embargo, enfatizó que la preparación sigue siendo la herramienta más poderosa para transformar esos nervios en fortaleza.
“Mientras más conozcas el trabajo que vas a realizar en el escenario, mejor te vas a sentir y mejor vas a lucir”, afirmó.
Con la exigencia y pasión que lo caracterizan, Danny Lugo continúa dejando su huella en Miss Universe Puerto Rico, aportando al desarrollo de candidatas que no solo brillan en pasarela, sino que aprenden a conectar con el público y representar a Puerto Rico con orgullo.
De cara a la competencia final, su mensaje para las aspirantes fue claro: salir al escenario y entregar el corazón por completo.







